El origen del Carnaval que hizo historia | Casas en el Este


El Carnaval de La Pedrera, el más famoso del Este


El origen del Carnaval que hizo historia

Cuando su primera edición reunió a unas 200 personas allá por 1999, nadie imaginó que el Carnaval de La Pedrera sería, algunos años después, uno de los eventos más multitudinarios del verano uruguayo y un atractivo turístico fuera de fronteras. ¿Cómo pasó de ser una fiesta vecinal, organizada por el Club Social del Balneario, a congregar más de 20.000 personas en 2015?

El encanto del lugar y de su gente, lo espontáneo del evento y la participación de todo el balneario explica en gran parte el éxito de esta fiesta popular única en el país. Es cierto que el crecimiento desmedido del Carnaval de La Pedrera generó polémicas y discusiones, pero lo que ha pervivido es la capacidad de la comunidad de vecinos de La Pedrera para generar tradiciones que, lejos de extinguirse, se afianzan año a año. Y en eso nos centraremos en esta nota sobre el surgimiento y la historia del Carnaval más famoso del este.

Los primeros carnavales

Cuentan los vecinos que en La Pedrera, al igual que en todo el Uruguay, el Carnaval siempre se festejó. Las primeras construcciones en el balneario comenzaron a florecer apenas entrado el 900 y solo 50 años después ya hay anécdotas y recuerdos de los primeros vecinos que llegaban disfrazados el lunes de Carnaval a la calle principal.

Fue justamente en la segunda mitad del siglo XX que La Pedrera como balneario comenzó a tomar cada vez más forma, se fraccionaron los terrenos y empezaron a llegar visitantes que hicieron de la pequeña localidad su lugar en el mundo.

Desde 1950 hasta comienzos de los noventa, el Carnaval en La Pedrera era eso: amigos que se juntaban y se divertían, se disfrazaban y se iban al centro del balneario a festejar. No tenían más pretensiones que pasar un rato juntos.

Si bien los vecinos ya tenían la costumbre de juntarse a celebrar el Carnaval, fue en 1999 cuando se realizó el primer festejo “oficial”. A cargo de la organización estaba el Club Social La Pedrera, uno de los grandes pilares del balneario y responsable en buena medida de los eventos más importantes del lugar, como la Fogata de San Juan, por ejemplo.

Este primer desfile, hace ya 17 años, tuvo muchos de los rasgos que se han mantenido hasta hoy como característicos: la popularidad, la espontaneidad, los disfraces, los tambores y el culto al balneario que lo vio nacer. Solo que entonces no era una fiesta masiva, sino que reunía a unas decenas de vecinos.

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Los vecinos de La Pedrera prontos para el Carnaval. (¡Gracias Janneo por la foto!)

Memorias de aquel desfile

María Pedragosa, una de las artífices del primer desfile de Carnaval organizado por el Club, recuerda clarito cómo fue que surgió la idea: “Yo en ese momento estaba en el Club encargada de todo lo que fuera actividades, sin ser la cantina. Un día aparece Silvana Dos Santos, que es la ceramista del pueblo, con una propuesta de un taller para que los niños aprendieran a hacer cabezudos. Entonces dijimos, ‘buenísimo, si sale esto vamos a hacer un corso, ¿para qué vamos a hacer cabezudos solos?”.

Y así fue como comenzó todo, “tan espontáneo que fue impresionante”, nos cuenta María. Toda la gente del pueblo se sumó y eso no pasaba con todos los eventos: uno prestó el auto sobre el que se hizo el carro con una sirena, y decidimos también elegir una princesita -fue una niña que era muy popular acá en el pueblo-. Faltaba algo de música, e invitamos a los tambores de La Paloma y a la gente que tocaba los tambores acá. Así surgió esperar a los tambores en la palmera y salir desde ahí, porque éramos poquitos. El desfile empezaba 7.30 de la tarde para que los niños tuvieran tiempo de estar y terminaba en el Club”, relata.

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El ritmo está asegurado. (Foto:Ruthbarco)

La preparación del carro y toda la puesta en escena se hacía en un galpón sin techo que tenía el Club. Para poder salir desde la palmera, se iban desde el Club por la calle paralela a la principal y una vez que llegaban se establecía el orden de salida, que hoy parece inexistente pero que las primeras ediciones estaba muy bien planificado. "Yo me quedaba ronca de tanto mandonear en la palmera para establecer el orden", recuerda María riéndo. "Les decía que no tiraran agua, imaginate, en pleno Carnaval, y lo más increíble es que me daban bola", recuerda.

 “Se sabía que los niños iban primeros en el carro, atrás los cabezudos y detrás los tambores. En el medio todo lo que podía surgir: siempre había algún malabarista, algún tira fuegos, que aparecían solos…”. Y era una de las cosas más divertidas ver estas agrupaciones que no se habían previsto. “En el segundo año, de repente aparece una combi con un techo de palmeras y uno haciendo de reina con un vestido que le quedaba tan chiquito que se le abría todo el cierre atrás, muy cómico”. La gente que se empezó a sumar año a año. Los vecinos se empezaron a agrupar y a armar su carros y presentaciones para sumarse al desfile.

María se fue en el año 2002 a vivir al exterior y regresó al país en 2013: "Cuando estaba allá y miraba fotos o leía los diarios, no podía creer la cantidad de gente que participaba del Carnaval".

Rindiendo honor a la tradición

Uno de los grupos vecinales históricos del Carnaval es el que desde los comienzos integró Janneo Damotta, quien vivió en el balneario entre 1989 y 1993. Ellos armaban su carro fuera del Club y tenían como tradición buscar cada año un tema que le rindiera homenaje a La Pedrera. En el año 2007, la agrupación decidió hacer rendir honor al Cathay VIII, el buque pesquero coreano que el 14 de octubre de 1977 naufragó en la costa de La Pedrera y que hasta hoy es parte de la identidad del balneario.

Damotta asegura que ese desfile es uno de los más recordados. “Hicimos un barco al estilo barco pirata. Los hombres nos disfrazamos todos de piratas y las mujeres de damas de puerto, hubo coreografía y todo. El tesoro que buscábamos era justamente La Pedrera. La obra fue de tal magnitud que llegó a participar un arquitecto. Generó mucha conciencia de pueblo, hubo mucha participación”.

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Sacaron lo que pudieron, el resto se transformó en postal del balneario. (Foto:RTC_UY)

María Pedragosa, Lao Fuster, Ricardo Ruggeri y Janneo Damotta son los primeros nombres que surgen cuando les preguntamos a los lugareños sobre los principales promotores y fundadores de este Carnaval. Algunas ediciones después aparece en escena Maitena, la caricaturista argentina que desde hace años es una vecina más en La Pedrera, para aportarle su toque a la fiesta; al igual que lo hizo durante mucho tiempo Gustavo “El Pelado” Cordera, ex líder del grupo de rock argentino Bersuit Vergarabat, que vive actualmente en La Paloma.

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Gustavo Cordera disfrazado para el desfile. (Foto: Imagen del documental El último Carnaval)

Tanto es así, que Adriana Monzeglio, vecina muy involucrada con el balneario y sus tradiciones, asegura que esta fiesta es una historia de hermandad entre argentinos y uruguayos: “No se puede entender el carnaval de La Pedrera si no se entiende que somos una amalgama perfecta entre uruguayos y argentinos, que nos sentimos un mundo aparte”.

El lunes de Carnaval, el día más esperado

El lunes es el día para el que todos los vecinos y veraneantes se vienen preparando. Ya en la tarde, se comienza a palpitar la fiesta entre guerrillas de agua con bombitas, pistolas, baldes… Vale todo.

Al caer el sol comienza el desfile. Todos los años los vecinos preparan sus disfraces y sus “carros”, por llamarlos de alguna manera. Hubo años en los que los vecinos participaron más y otros en los que, por diferencias en la organización o porque consideraban que ya se había ido la fiesta de las manos, participaron menos. De hecho, en 2011, se realizó el documental “El último Carnaval”, que polemizó acerca del crecimiento desmedido de la fiesta


Trailler del documental El úlitmo Carnaval, de Medio y Medio Films

Sin embargo, pese a que algunos temieron el final de este festejo, los vecinos continuaron saliendo: algunos años con más y otros con menos convocatoria. Todos reconocen la importancia de la participación de los vecinos de Punta Rubia, que todos los años se suman y le dan ese toque pueblerino que tanto bien le hace a la fiesta y que es, en definitiva, su escencia.

“Los carruajes que llegamos a hacer nos llevaron más de 10 días a veces. Se involucraba mucho el pueblo. Año tras año también, al aumentar el volumen de gente, se fueron independizando varias agrupaciones, por llamarlo de alguna manera. Hay gente de Punta Rubia que también está muy bien organizada”, explicó Damotta.

Los que están de paso y alquilaron casa en Carnaval en La Pedrera y balnearios cercanos -La Paloma, La Aguada Arachania, Punta Rubia, Santa Isabel de La Pedera, San Sebastián de La Pedera, Costa Azul-, también se suman a la fiesta y su lógica. Se pueden ver grupos enteros de amigos disfrazados, que suelen sorprender por la preparación y dedicación que pusieron a los atuendos.

Cuando termina el desfile y llega la noche, comienza la fiesta, la música, el baile a lo largo de toda la avenida principal. Los boliches que están sobre la calle se suman al festejo, aportando la musicalización que se escucha desde afuera.

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En tiempos de calma, así luce la avenida principal de La Pedrera.
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La misma calle alberga a más de 20.000 personas el lunes de Carnaval. (Foto: Diario El Observador)

Alrededor de la medianoche y hasta las 2 a.m. es cuando la fiesta toca su pico más alto: suenan los tambores y las comparsas, todos bailando, mojándose con baldes, botellas, pomos de espuma, pistolas y bombas de agua, y casi estáticos porque es imposible avanzar en ese momento de la noche. La fiesta se estira mínimo hasta las 5 de la mañana que es cuando, por disposición vecinal, los comercios cierran sus puertas. Pero el sol está bien alto cuando los últimos fiesteros abandonan la calle principal, con miles de historias nuevas para contar y ya esperando que sea el Carnaval del año próximo.

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¡Ya está amaneciendo y la gente no se va!

Disfrutar de una nueva fiesta

Este 8 y 9 de febrero, en su edición número 17, el Carnaval de La Pedrera volverá a hacer historia y a convocar a miles y miles de jóvenes que esperan con ansias el festejo. Te dejamos algunas recomendaciones para que puedas sacarle jugo a la fiesta...

  • Ir disfrazado. El disfraz, para que no desentone, tiene que tener creatividad y ser divertido. ¡Si el disfraz es grupal e involucra a toda la barra de amigos, mejor!
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    Los disfraces son parte fundamental de la fiesta.
  • Ir con ropa cómoda y que no te moleste estropear. El agua, las bebidas, la espuma, todo puede caer sobre lo que tengas puesto... ¡Si cae sobre el disfraz, no pasa nada!
  • Se aconseja mantenerse siempre calzado, ya que a medida que avanzan las horas puede haber vidrios en el piso. ¡En lo posible que sean championes y no chinelas!
  • Si vas temprano y con planes de quedarte hasta tarde, te conviene llevar algo para picar y para tomar, después las filas son muy largas para comprar lo que sea.
  • Para ir con la familia se recomienda asistir de día, temprano. Al caer la tarde, la cantidad de gente ya es mucha y hace difícil el tránsito. 
  • Para quienes piensan quedarse a dormir, conviene que busquen alojamiento con tiempo porque los lugares se agotan, tanto en La Pedrera como en Punta Rubia hasta Pueblo Nuevo, y desde Arachania hasta La Paloma.
  • Para ir en ómnibus también conviene reservar pasajes con tiempo.
  • Para quienes viajan en auto lo mejor es ir lo más temprano posible, o arrancar el fin de semana anterior a la fiesta, ya que se pueden recorrer 3 kilómetros sin encontrar lugar donde dejar el auto. No se puede estacionar en la Avenida Principal ni en la Avenida del Barco mientras dura el evento.
  • De llevar celular o cámara de fotos, colocarlos en envoltorios plásticos para que no se mojen.
  • Se disfruta mucho más entre amigos; ir en grupo y quedarse juntos es la mejor opción, es fácil perderse entre 15 mil personas.
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¡Es una fiesta ideal para disfrutar con amigos!
  • Hay que pensar que al otro día abren muy pocos comercios y los que hay agotan su stock bastante rápido. Lo mejor es llegar ya con todo lo indispensable para el día después.

¿Querés participar de esta fiesta? Te dejamos un listado de casas y cabañas para alquilar en La Pedrera, Santa Isabel de La Pedrera, Punta Rubia, Arachania, Costa Azul, La Aguada y La Paloma. ¡No te quedes afuera!


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